Un poema de Borges…

Queremos inaugurar esta “nueva” sección recordando al escritor Jorge Luis Borges, poeta argentino que nació en agosto de 1899 y que no sólo fue reconocido por su poesía sino que también compuso letras de tangos y milongas (composición musical argentina). Nos dejó poemarios como “Fervor de Buenos Aires” (1923); “Luna de enfrente” (1925) y “Cuaderno de San Martín” (1929) pero su obra abarca también ensayo y narrativa. También escribió cuentos.

Algunas de las distinciones que obtuvo a lo largo de su carrera literaria fueron el Premio Nacional de Literatura en 1957, el Internacional de Editores en 1961, el Formentor, que compartió con Samuel Beckett en 1969, el Cervantes, junto a Gerardo Diego en 1979 y el Balzán en 1980. El gobierno español lo condecoró, en 1983, con la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X, el Sabio.

En este soneto los sueños (o el sueño) se convierten en protagonistas, un sueño que se  ve truncado por el despertar que nos devuelve a una realidad deforme, alejada del goce que nos produce este estado de la mente en la que todo es posible.

¿Y tú, quieres compartir con nosotros algún poema de Borges? Te invitamos a dejarlo en comentarios 😉

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

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