Relato. ¿A qué tenía miedo Rita?

Relato. ¿A qué tenía miedo Rita?

Rita lloraba como nunca cuando me dio aquella carta. Yo no la entendía, su vida era tan sencilla ahora. Iba a hacer lo que siempre quiso, lo que siempre soñó, iba a luchar por lo que más había deseado en la vida. Yo ya sabía que era difícil empezar de cero, pero no lo es tanto cuando empiezas para perseguir un sueño. Al menos ella tenía un camino, no como yo, que no sabía que iba a ser de mi vida en unas semanas y ni siquiera si Rita iba a estar en ella, para ser sincero, tampoco estaba seguro de que quisiese que ella estuviese. A veces era tan egoísta, Rita lloraba por nada, de todo hacía un mundo, todo eran dudas e inseguridades cuando en realidad Rita no tenía problemas, pero ella era tan egocéntrica que creía que todos los míos tenían que ver con ella; y mi vida iba más allá de ella, no todo giraba alrededor de sí misma.

Me senté en un banco de aquella plaza, encendí un cigarrillo y abrí la carta que me había dado.

<<Cuando has tenido que empezar de nuevo ya varias veces, empiezas a acostumbrarte y cada vez duele menos. La primera te supone una tortura, la segunda es casi una tragedia, la tercera duele, la cuarta…simplemente cuesta. Luego te das cuenta de que seguramente habrá quinta, sexta, séptima y puede que hasta octava, y así, todas las veces que a la vida se le antoje. Nunca fui amante de los cambios, generan en mí un desconcierto equiparable al que vive un barco en medio de la tormenta, pero toda tormenta pasa y, generalmente, el barco no llega a hundirse.

A mí se me acaba otra etapa y ya empiezo a vislumbrar los rayos de la tormenta que se avecina, pero también sé que volverá la calma. Y este final duele menos simplemente porque esta etapa en realidad no ha sido una etapa, sino un paso antes de la siguiente, no una etapa que se acaba, sino un paso que se acaba y que yo sabía que se acabaría, e incluso el cuándo, desde que empezó; y hasta deseé que terminase lo antes posible. El problema es cuando en ese paso entra algo que te quieres llevar a la siguiente etapa, que no quieres que sea sólo del paso, pero que sabes que es así ahora mismo, y que nadie y nada te garantiza que vaya a ser de otra manera.

Cuando el paso estaba pasando, yo quería que pasase lo antes posible, pues no tenía sentido alguno, eran unos meses vacíos, improductivos…pero entonces, el paso empezó a tener el sentido que nunca le hubiese dado, y mira por donde que de repente deseé que no acabase nunca, parar el tiempo en esos meses sin sentido que lo habían cobrado de repente. Pero aquí estoy, dando los últimos pasos hacia mi nueva etapa; y esta vez no tengo miedo de esta nueva etapa sino de perder lo que encontré estando de paso, de no poderlo llevar conmigo. Y eso, por desgracia, sólo el tiempo puede decidirlo, el escaso tiempo que queda de paso.>>

¡Maldita sea! ¡Ahora lo entendía todo!. Corrí a buscarla, pues ahora quería abrazarla más de lo que nunca había querido. Porque acababa de descubrir a qué tenía miedo Rita…

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