Quería deciros…

Quería deciros que todo pasó tan de repente que el alma quedó muda, hechizada para siempre. Y que mis manos dejaron de pintar palabras, pues no sabían como hacerlo, ya no eran suficiente…
Quería contaros hoy que mi corazón quedó preso de otro corazón que latía junto a él mientras su ritmo, su vertiginoso ritmo, lo hizo parar, ensoñecido por ese nuevo latir que le daba vida. Y no había noches, ni días, ni soles, ni estrellas…sólo un reloj midiendo el tiempo que quedaba para verla, para sentirla.
Quería explicaros que no era yo, que ya era ella. Que no sabía si volvería, y aún tampoco sé si he vuelto. Que mi mente andaba ocupada y había olvidado cada verso, cada rima.  Que todo era nuevo en esta rutina que se antojaba ahora tan diferente. Quería deciros tantas, tantas cosas…que no pude. Por eso mi pluma calló, incapaz de dar un paso, incapaz de explicar este sentimiento que se apoderaba de mí por momentos…
Y hoy, en una tarde cualquiera del mes de mayo, con aires de primavera y un alma ensimismada por un nuevo ser que me enseña a amar de nuevo como nadie lo hizo, hoy, quise volver, o quizás sólo pasarme, para contaros que ya no soy yo…o al menos no soy yo de la misma forma, y que esta alegría tan grande, tan pura, se ha instalado también en mis palabras sin saber muy bien si volverán a pintarse de la misma forma, sin saber si han vuelto de verdad, si esto es un “Hola”, un “Adiós” o un “Hasta luego”. Pero hoy, de momento, quería deciros esto…

Deja un comentario