El Pacto

Hicimos un pacto,
yo siempre te querría,
tú nunca dejarías de venir a buscarme,
yo siempre te soñaría,
tú nunca dejarías de soñarme;

pero hoy, en esta fría sala,
tras estas frías paredes,
donde tu sombra, como siempre,
me acompaña,
mi mano temblorosa aún busca tus caricias,
las que no prometiste y yo anhelaba,
las que aún siendo silencio me encadenan,
las que egoísta quise y no saciaban;

lo supe, lo supe desde el día en que tu aroma
llegaba a los adentros de mi alma,
serías el veneno que, a destiempo,
dándome un día la vida me matara
y aún así, no pude,
no pude huir jamás de tu mirada…

porque hicimos un pacto,
por siempre serías tú… aún siendo nada.

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