Sangre y Amor en la Sierra

¿Quién no ha soñado alguna vez con tener una máquina del tiempo para viajar al pasado? ¿Y quién no ha comparado otras épocas de la historia con la nuestra, planteándose que, quizás, cualquier tiempo pasado fue mejor? La historia debe formar siempre parte de nuestra memoria y de nuestra cultura, porque, para no olvidar quiénes somos, nunca debemos olvidar de dónde venimos.
Hoy quiero compartir con vosotros un poco de historia, mezclada con la belleza de un pueblo que, y no lo digo porque sea el mío, cautiva a todo el que lo conoce. El blanco de sus calles y el verde de la Sierra que lo arropa son el romance perfecto de uno de los pueblos más bonitos de Andalucía: Grazalema,  que este fin de semana se viste de fiesta; y no de una fiesta cualquiera, sino de un auténtico viaje a 1832, una recreación histórica que merece una entrada en este blog, no sólo por lo que históricamente significa sino porque es el reflejo de un pueblo que se une para ofrecer al visitante un acontecimiento cultural único. Y es que, si algo me gusta de las recreaciones históricas es que permiten al pueblo rescatar su propia historia y compartirla.
La historia de la que vecinos y visitantes podrán disfrutar a partir de esta tarde está ambientada en los años en los que Fernando VII acariciaba el final de su reinado en España, y la abolición o no de la Ley Sálica se había convertido en protagonista de la monarquía española, una época que fue también preludio de la Primera Guerra Carlista. Por aquellos entonces los bandoleros eran los amos de la serranía andaluza, desafiando a las tropas de Fernando VII, que eran incapaces de capturarlos. Y entre ellos estaba José María el Tempranillo, que se convertirá desde hoy en el protagonista incansable de esta fiesta.
Más de 30 escenas preparadas con mimo por los vecinos de la localidad formarán parte de esta decima edición de “Sangre y Amor en la Sierra”. La plaza de Los Asomaderos de Grazalema retrocederá más de dos siglos para convertirse en un municipio que en 1832 era la segunda casa de El Tempranillo, donde el famoso bandolero encontró y perdió al amor de su vida y también le dio la bienvenida al que se convertiría es su más preciado tesoro: su hijo.
Ataviados con las vestimentas de la época los vecinos de la localidad llevarán al visitante a un auténtico viaje en el tiempo, un acontecimiento cultural que, sin duda, nadie debe perderse.

Programa Sangre y Amor en la Sierra

A todos mis lectores: Si queréis profundizar un poco más en esta fiesta, os dejo un artículo que escribí en Diario de Cádiz hace ya algunos años. Le tengo especial cariño por ser uno de los primeros en mi carrera periodística. Espero que os guste: leer artículo

Nota: foto publicada en al web Turismo Grazalema

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